martes, 30 de marzo de 2010

Periódicos y folletos para hacer política



La imprenta fue el mejor vehículo para difundir las ideas políticas desde los tiempos en que se desarrollaba la Guerra de Independencia.
Entre los periódicos notables de los primeros tiempos están El Águila Mexicana y El Sol en los que participaron individuos como Lorenzo de Zavala y Lucas Alamán con el ánimo de convencer a los lectores de sus argumentos en defensa del federalismo o del centralismo de la república.

Se le llamo prensa doctrinaria a la intención de muchos periódicos que intentaban moldear la conciencia de los mexicanos para conseguir el sueño de fundar una nación tal como cada grupo la concebía.

Hoja y publicaciones ocasionales de pocas páginas servían para dirigir la oponión de unos lectores que pasaban de mano en mano los impresos o los leían en voz alta a otros oyentes, consiguiendo interesarlos en sus temas por el ingenio de sus títulos y de su lenguaje.

sábado, 13 de marzo de 2010

Nuevas expresiones de desigualdad social. Levas y bandolerismo




Los bandidos obtenían ganancias por medio de asaltos, plagios y raptos, y sólo en la medida en que se fueron endureciendo los castigos, pudo erradicarse su actividad.

Para controlar los desóerdenes, el gonierno echaba a mano de gendarmes y de "rurales" nombre que recibía la policia montada. El ejército se utilizaba en los casos en que no bastaba con la policía.
Pero un problema constante era que el ejército se integraba recurriendo a la leva, es decir, a la práctica de levantar o reclutar soldados, en las ciudades y en los pueblos, de manera forzosa.

Uno de los bandoleros más famosos, fue "El Tigre de Santa Julia".

Sirvientes y peones; artesanos y obreros



Las clases sociales que se daban en el país eran:

  • Clase baja: Criollos, mestizos, mayordomos de fincas y al final los peones y jornaleros.
  • Clase media: Se ubicaban los artesanos, comerciantes y propietarios de talleres, y en los estratos inferiores cerca de la miseria, estaban los albañiles, tocineros, porteros, conductores de carros de basura, empedradores de calles, entre otros.
  • Clase alta: Estaban los grandes comerciantes, rancheros, arrrendatarios de haciendas y administradores.
Todo esto nos deja ver que las diferencias de clases eran muchas y los índigenas eran los más afectados.

Diversiones y entretenimientos para pocos y para muchos



Por parte del gobierno no faltaban las celebraciones de carácter cívico que incluían defiles, festejos y hasta un Te deum es decir una ceremonia religiosa de acción de gracias.
Había tambien celebraciones religiosas como la semana santa, el día de muertos y la nochebuena, y tambien se agregaban peregrinaciones y ferias relacionadas con la veneración de algún santo.
Además se festejaban bautizos, matrimonios, e incluso defunciones.

Después de 1830, los restaurantes y los cafés se sumaron a los juegos de cartas y a las terulias que eran como reuniones para hablar y debatir de algún tema de arte o ciencia. Temporada de ópera, los toros, el circo y las peleas de gallos eran muy buenos motivos para reunirse.

Vivir en el campo o en la ciudad: ¡qué diferencia!



En los años sesenta del siglo XIX la mayoría de la población era rural, casi siete millones de mexicanos vivían en el campo, mientras que sólo dos millones lo hacían en la ciudad como en la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla y Guanajuato donde se concentraba la industria.

Un ochenta por ciento de los habitantes se dedicaba a la agricultura, puede comprenderse que sus condiciones de vida eran bastante pobres y duras, pues muchos de los trabajadores del campo sufrían de explotación en haciendas y ranchos.

Las ciudades se distinguieron por concentrar sus esfuerzos de modernizar.
Calles pavimentadas, contar con drenaje, alumbrado, servicio de limpieza, transporte y viviendas confortables eran las cosas que se les consideraba una vida moderna. Aunque sin embargo estos barrios estaban rodeados por otros donde abundaba la suciedad, lodo y carencia de servicios.

La población creció y fue dispareja su distribución en el territorio



El crecimiento de la población de las primeras décadas del siglo XIX fue lenta pero alcanzó la cifra de siete millones a la mitad del siglo. Aunque la distribución de la polación fue desigual, porque se concentraba en la zona central de México, y en otras regiones coloniales como Puebla, Guadalajara y Veracruz donde se daba muy bien la agricultura y las manufacturas.

El desplazamento de la población por distintos motivos como el empleo y la seguridad se dio hacia las ciudades y la que más creció fue la Ciudad de México. Aunque tambien los habitantes del campo se movieron hacia ranchos y haciendas en busca de una mejor vida.

lunes, 8 de marzo de 2010

Un buen deseo: educación para todos




A mediados del siglo XIX la educación fue uno de los cambios sociales más evidentes de ese periódo.
La escuela lancasteriana que eran escuelas gratuitas como ahora lo son las públicas, fue muy bien desarrollada porque permitía atender a más niños en menos tiempo, ya que los niños que llevaban un nivel más avanzado ayudaban a los demás niños y se requería de menos profesores.

En 1867, cuando Benito Juaréz era el presidente, promulgó una ley para que la educación elemental fuera gratuita y obligatoria, y decretó la fundación de la Escuela Nacional Preparatoria con base en los planes de estudio propuestos por Gabino Barreda.